Aporte de la Ciencia Cristiana a la salud espiritual

En la actualidad existen variadas propuestas con relación al bienestar espiritual de los individuos y los efectos en la salud. La Ciencia Cristiana hace su aporte a través de la experiencia individual, y la aplicación de las prácticas enseñanzas del cristianismo.

Las bases espirituales del cristianismo tal como lo demostró Jesús, son una plataforma segura para alcanzar la espiritualidad y encontrar respuestas a la salud y al bienestar.

Hay estudios recientes en donde se ha comprobado que el cambio mental es importante para resolver desde “adentro” los inconvenientes que pueden existir “afuera”.

La descubridora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy, cita en su obra Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, un caso que cuenta que en cierta ocasión sir Humphry Davy, famoso químico inglés, (1778-1829), “aparentemente curó un caso de parálisis por la mera introducción de un termómetro en la boca del paciente. Eso lo hizo sólo para averiguar la temperatura del cuerpo del paciente; pero el enfermo supuso que esa ceremonia era para sanarlo y, en consecuencia, se restableció” (152: 14).

Si bien el cristianismo es una enseñanza práctica de cómo alcanzar la espiritualidad, profundizando sobre la naturaleza del ser, es oportuno destacar que no se trata de una propuesta religiosa sino mas bien contar con herramientas que nos conduzcan a un cambio radical de pensamiento y a una búsqueda de la individualidad espiritual del hombre como hijo de Dios.

Cuando creemos haber perdido la salud, a partir de este cambio podremos comprobar que no sólo la hemos recuperado, sino también observaremos una transformación en nuestro carácter y actitudes.

Esta espiritualidad práctica nos conduce a un estado de paz y armonía, de calma y esperanza que significan mucho en la recuperación física y mental, logrando mejores condiciones y calidad de vida.

La espiritualidad impacta en la salud, convirtiéndose en una poderosa fuente de fortaleza, de vida plena y saludable.

El cultivo de nuestro espíritu es una referencia para tener mejor salud y rescatar valores que creímos haber perdido.

Además de significar una útil contribución al desarrollo de nuestra conciencia, al bienestar y la seguridad que todos anhelamos.